Recuperación de la Estructura de un Cimborrio

Dentro del Proyecto de Rehabilitación de este edificio para Nueva Escuela de Música de Pamplona, por parte del arquitecto don Manuel Blasco Blanco se incluyó la recuperación del cimborrio existente en el edificio original, perdido en torno a los años treinta.

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Para su resolución se ha utilizada madera microlaminada (Kerto). A través de la información existente en archivo fotográfico se ha intentado ser lo más fiel posible al original, el cual con toda seguridad también fue resuelto con madera. Se consigue así un elemento de una ligereza notable, algo importante por tratarse de una sobrecarga eliminada del edificio hace décadas.

Tras la instalación de una primera capa impermeable se resolvió la superficie mediante una envolvente de tarima de madera, superficie sobre la que se fijó, con intermediación de una lámina impermeable y transpirable, la teja de zinc con forma de escama que da al cimborrio su aspecto final. Dicha teja está dispuesta formando un dibujo geométrico combinando tres colores.

Las piezas que componen la estructura principal del cimborrio fueron mecanizadas en taller y montadas a pie de obra. En el mismo emplazamiento se completaron el resto de capas que compone el cimborrio, siendo después elevado a su emplazamiento definitivo, en una maniobra que ya ha sido relatada en el Blog Técnico de la Madera, en la siguiente entrada:

Elevación del Cimborrio. Nueva Escuela de Música de Pamplona

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La realización corrió a cargo de Madergia

Holanda: Torre mirador, Reusel, ateliereenarchitecten



En los Países Bajos existen más de 50 lugares marcados como puntos de partida en un plano, para el uso recreativo del paisaje rural. La gente estaciona sus vehículos en estos lugares, y no en cualquier parte, para preservar esas áreas. Desde estos puntos, se puede explorar la naturaleza a pie, en bicicleta de montaña, a caballo etc. En la pequeña ciudad Reusel, esta nominación motivó a una empresa deportiva local a proponer un parque de deportes al aire libre.



La principal atracción es una torre de 25 metros de altura, con instalaciones deportivas de escalada con cuerda y escalada libre. Consta de seis cubos, que cuelgan de un núcleo de columnas de acero. Una caja de escalas recta asciende y cruza los cubos varias veces en diferentes posiciones.


Dos de los seis cubos son accesibles. El tercero, es una plataforma para escalada con cuerda y una pared de escalada libre. En el cubo de arriba, se puede disfrutar de una vista panorámica del paisaje circundante y hay una plataforma para escalada con cuerda. Los atletas que suben por el muro de 13 metros de alto en escalada libre, pueden ser observados por los visitantes del restaurante adyacente.




Se pueden encontrar enormes pilas de troncos del bosque que rodea el lugar. El revestimiento de la torre consiste en los mismos troncos, reducido a la mitad, al despojarlos de cortezas y dimensionarlos. De esta manera, se integran como un producto de su propio entorno.





La escalada de las escaleras es una experiencia sorprendente, debido a las distintas intersecciones de éstas y los cubos, y las diversas direcciones que toma el revestimiento. El uso de la madera hace que la obra encaje en su entorno. Las formas (ortogonales, no naturales), por otra parte crear una emocionante composición.

Sala multiusos en Corporación La Granja

El proyecto de Sielfeld & Vergara Arquitectos se emplaza en un bosque de eucaliptus de 26 hectáreas (sector Oriente del Jardín Botánico Nacional de Chile) en que existen otros edificios contiguos (invernadero, gerencia y talleres) de la Corporación La Granja, cuya función de beneficencia es la capacitación socio-laboral de jóvenes con discapacidad intelectual. El encargo de una sala multiusos surgió de la necesidad de constituir un lugar de encuentro dentro del complejo educacional cuya arquitectura debía además incentivar la relación con la naturaleza, tanto para los discapacitados, como para toda la comunidad de la corporación . Con aportes del Banco de Hong Kong, la Sociedad Verein “Vamos” y otros benefactores, se pudo finalmente materializar una propuesta que cumplía con los requerimientos planteados.

La relación con el paisaje es uno de los requerimientos primordiales del proyecto, dado que el encuentro con la naturaleza es un mecanismo relevante que incentiva la inserción socio-laboral de los jóvenes con discapacidad intelectual.
El complejo “La Granja” integra a la zona de bosque áreas de cultivo, zona para animales, juegos y edificios con uso de talleres, comedor y servicios, correspondiendo a un desarrollo urbano de pequeña escala a modo de villa. Los edificios de madera contiguos son precarios y construidos con técnicas tradicionales. El nuevo edificio incorpora ese paisaje cultural y reinterpreta métodos tradicionales de construcción en madera, no sólo para ser consecuente con la arquitectura del lugar, sino para que pueda ser construido a un bajo precio con la mano de obra disponible.

El volumen toma posición en el terreno sobre una plataforma estructurada en muros de contención de hormigón armado. La materia básica de la estructura es la madera de pino insigne; con ella se resuelve tanto la tabiquería, como toda la estructura de techumbre a través de vigas portantes de celosía que quedan a la vista. Todos los elementos de conexión entre las distintas piezas de madera son de acero galvanizado.

Los revestimientos exteriores se resuelven con un tinglado de pino impregnado y las terminaciones interiores, con placas de terciado y de otros aglomerados de bajo precio, todos ellos con terminación a la vista, logrando un edificio sustentable y séptico, que a través de un adecuado tratamiento de la madera expone con honestidad su austera materialidad constructiva, irradiando calidez.

El acondicionamiento ambiental se consigue generando sistemas de ventilación cruzada y sistemas pasivos de ventilación de los elementos constructivos, como techumbres y paramentos, logrando una construcción “viva”, hecha con materiales biodegradables, capaz de respirar y permanecer en el tiempo.


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